No es por darme de lista, pero cuando digo que tengo un sexto sentido y que por suerte o desgracia no suele fallar, lo siento pero es que tengo razón, tengo un sexto sentido que no falla, y mira que algunas veces me gustaría.
Lo último ha sido en el asunto reposteril, cuando mas empeño pones en que te salga bien, cuando mas quieres que guste lo que haces porque te lo pide quien te lo pide, y aunque no sea así,  hay veces que todo se confabula para que salga mal y sale mal.
Dos bizcochos, dos.....me han salido mal, no, lo siguiente. Increíble no nos lo podíamos creer, el primero subió descontrolado, una montaña por en medio, un hundido por los lados y encima levantado por debajo, en fin un Picasso total de bizcocho y probamos con el segundo y entonces nos animamos, parece que quiere levantar en condiciones, pero el puñetero nos ha engañado, sí ha subido, pero por debajo también se ha levantado este ya no sé si es Picasso o Miró o Dalí, pero vamos que os podeis imaqginar donde fueron los dos bizcochos, porque encima resultaron como una plasta sin hacerse en algunas zonas, im-presionante.

Y lo del sexto sentido viene porque estos bizcochos iban destinados a un encargo que tenia en Murcia, y mi primera idea era llevarmelos hechos de casa, me daba miedo que no me resultaran bien al cambiar de horno, de casa, de máquinas de amasar, etc... y habeis visto el resultado...pero es que al dia siguiente me voy pitando a comprar mas harina, huevos, mantequilla, lo necesario para que saliese un bizcocho increible, pues menos mal que al final salió uno en condiciones, en la casa nadie se creia que pudiera crecer tanto, despues de lo visto, y aunque parezca un sacrilegio alguno de los que se han comido han sido de las bases que se compran, lo siento muchiiiiisimo, pero no podia  arriesgarme a que volvieran a salir mal, ya iba contrareloj, imposible arriesgarse; lo que se queria sobre todo es que se viese la decoración y POR FIN LO CONSEGUIMOS, aunque tambien tuvimos problemas, casi que mando la tarta a..... y me voy a compar una por no quedarnos sin ella.
Me quedé sin relleno, tuvimos que ponernos a montar nata y mi prima que dice y yo me lo creo que jamas se le ha cortado con la TH sólo gasto 8 brick de nata hasta que por ovarios lo consiguió, estabamos en silencio ni nos mirabamos por no estropear la nata.
Yo haciendo la decoración, mi prima la nata, yo pensando "no sigas que esto no va" pero al final no pudo con nosotras y la cara que puso Nerea, la sorprendida, vaya...., ya mereció la pena, mandamos a los papas a los peques y a las chicas al centro comercial para que no viera nada, y si por poco nos pillan, cuando llegaron acababamos de recoger todo, con la balleta en la mano y no nos dio tiempo ni a sentarnos, estabamos muertas con la tensión que vivimos, que ratito, ¿eh prima?
 Este es el resultado final de tanto sufrimiento, será que como no esperabamos un buen resultado despues de tanto problemas, no pudimos menos que alegrarnos de como nos quedó, la mamá de ¨Nerea se le caían las lágrimas de alegría y yo directamente me deje caer en una silla porque no podía con mi alma, que desesperación, pero.......
¡¡¡¡¡LAS BRUJAS NO PUDIERON CON NOSOTRAS!!!!!
pues no somos ná.



                                 MERECIO LA PENA!!!!!!!!!!
 Pero la próxima me llevo hechos los bizcochos, ya te digo!!!!!!

4 comentarios:

Flores dijo...

Costó trabajo pero la cara que puso¡¡¡¡
Además estaba un rato güena y a las brujas que las den¡¡¡¡

Elena dijo...

Sexto sentido y hasta séptimo, pero por un lado sabíamos a lo que nos enfrentábamos, y sobre todo, teníamos claro que no iban a poder con nosotras. Costar costó, y cuanto!. Si yo te lo cuento a ti, o tu me lo cuentas a mi, seguro que ni nos lo creemos, pero lo vivimos juntas y lo sentimos, pero repito, NO PUDIERON CON NOSOTRAS. Fué cuestión de ovarios, y sobre todo de mucha ilusión y cariño, y ya lo creo que mereció la pena, la cara de Nerea, que no se lo esperaba para nada, es para no olvidarla. Eso es lo que queda el recuerdo de esa cara, a mi ya se me han olvidado los jodios bizcochos picassianos, los cartones de nata que fueron a la basura, y nuestras caras de desesperación, lo importante fué la cara de Cristina llevando la tarta y la de Nerea recibiendola, y por no hablar de las del resto de invitados al evento, porque creo que ha sido la tarta más fotografiada de la historia tarteril. Ja, ja, ja. Prima, hacemos un buen equipo, ante la adversidad nos crecemos y NO PUDIERON CON NOSOTRAS. Se siente.

Toñi dijo...

ya te he contestado, pero si que es verdad que los invitados quedaron alucinados, hasta alguno/a no sabía que decir, por no decir no dijo se le gustó el sabor, ¿sería que estaba mala? o es que se le agrió en la boca? hay que mala soy yo!!!!

Elena dijo...

La envidia es muy malaaaaaaaaaaaaaaaaa, que le vamos a hacer. Y encima es la única enfermedad que no tiene tratamiento. Es una pena, penita, pena.

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